“Un pronunciamiento que sí preocupa a Chávez”
Que EE.UU. vea al Gobierno de Venezuela como aliado del narcotráfico sí le preocupa a Chávez. El sabe que desde ese mismo momento, los halcones van al acecho y no descansan hasta derrocar al gobernante “narcocomplaciente”. Hoy lo dice Pablo Aure en su columna de “El Carabobeño“.
El Gobierno se está tambaleando, y ojalá las apetencias individualistas del sector opositor, en este año electoral, no lo logren estabilizar.
Dejemos que siga en la cuerda floja. Sus piernas temblorosas pronto harán que se desplome. Pero no piensen que se está resistiendo a la caída, o que de alguna manera lo sorprendería. No, él sabe muy bien que le es imposible llegar al otro extremo y, por eso, con movimientos o brincos desesperados procura el desenlace.
Sinceramente, todavía no logro entender cómo aún se mantiene sobre la cuerda; pareciera que sinceramente estamos observando un acto de acrobacia muy serio y tenemos que mantener silencio para no asustar a quien lo ejecuta, aunque, en honor a la verdad, en ciertos momentos de la función no podemos ocultar que el público ha exclamado ooooohhh…. se cayooooó… Pero no, su habilidad ha sido tal que, luego de nueve años, todavía logra sostenerse. Presiento que al momento de caer sólo lograremos escuchar un estruendoso trancazo, porque ni siquiera la malla sujetada por sus subalternos y aduladores será capaz de amortiguar la caída.
Decir lo que dijo de la guerrilla colombiana fue un evidente desafío a la ley de gravedad. En otros tiempos, por declaraciones menos desequilibradas, cualquier otro equilibrista -perdón, quise decir Presidente- ya estuviera en el piso o en la jaula de los leones.
Observemos al maromero y ocupémonos de sus maromas
Chávez le ha dicho de todo al presidente colombiano. Lo único que le faltaba era pedir que se le reconociera el estatus de beligerante a la peor plaga que desde hace varias décadas mantiene azotada a la hermana república. Uribe ante tal afrenta, me imagino a sabiendas de que el ofensor no anda bien de la azotea, de manera parca exclama: “Reconocer como fuerzas beligerantes a las guerrillas colombianas sería como dar un golpe de Estado al sistema de justicia de un Estado democrático como el de Colombia”. No tenía por qué extenderse en el tema. Él intuye que sólo una mente enferma (congénitamente y sobrevenidamente, después del traumatismo electoral del 2 de diciembre del año pasado) puede darle el calificativo de beligerantes a quienes secuestran, asesinan y mantienen campos de concentración itinerantes.
El comportamiento de Chávez es similar al del esposo que quiere el divorcio pero no se atreve a plantearlo directamente; llega tarde y se pinta la camisa con lápiz labial, para ver si su esposa de una vez por todas lo bota. Así está Chávez con Uribe, en este caso esperando que el gobierno colombiano rompa relaciones con Venezuela. Pero Colombia no cae en el juego. Está demasiado claro que Chávez es una cosa y el pueblo de Venezuela es otra muy distinta. A las pruebas me remito. Vaya a los mercados, móntese en una camionetica; pregúntele a la gente qué piensa de la escasez, qué piensa de la inseguridad, de la inflación, del estado de las vías de comunicación, de la basura, del abandono de las escuelas, de los hospitales, etc. ¿De quién es la culpa? Es más, alguien me dijo que en el centro de Caracas ya no se ven franelas rojas.
Colmando la paciencia del vecino y sus aliados
Esa asociación de Chávez con la guerrilla colombiana, estoy convencido de que no producirá buenos frutos ni para el país ni para la región. Alianzas como éstas son las que nos aíslan. En lugar de solidificar los lazos históricos de hermandad entre Colombia y Venezuela, con la infeliz defensa a las FARC y al ELN se le ha declarado la guerra a Colombia. Y el que le pega a su familia se arruina. Probablemente Uribe por ahora no llegue a reaccionar, pero no todos en Colombia ven a Chávez de igual manera. No todos lo ven como un enfermo, muchos también lo evalúan como un peligroso enemigo al que hay que combatir y liquidar. Me refiero, por ejemplo, a los poderosos halcones del Norte, quienes con su Plan Colombia son los principales aliados del gobierno de Uribe. El pasado sábado, John Walters, zar antidrogas norteamericano, hizo quizás el más duro señalamiento que hasta la fecha haya hecho el gobierno de EE.UU. en contra de Hugo Chávez. No le dijo comunista, no lo tildó de desestabilizador, tampoco de dictador. Esta vez los cañones gringos dispararon plomo grueso: calificaron a Chávez como un “importante facilitador” para el tráfico de cocaína hacia otros países del continente y Europa.
Que EE.UU. vea al Gobierno de Venezuela como aliado del narcotráfico sí le preocupa a Chávez, ya que a él poco o nada le importa que lo califiquen de presidente antidemocrático, pues la historia revela que el imperio norteamericano nunca se ha limitado en hacer negocios con mandatarios de talante dictatorial. Pero cuando la droga se convierte en símbolo de un gobierno, las cosas cambian. Desde ese mismo momento, los halcones van al acecho y no descansan hasta derrocar al gobernante “narcocomplaciente”. Sólo basta recordar a Noriega en Panamá, quien todavía se encuentra purgando condena gracias a la intervención norteamericana.
Aves de rapiña
El proceder de Hugo Chávez demuestra que a él no le interesa el bienestar de su país. Únicamente se preocupa por la satisfacción de su ego y su ambición de erigirse como un gran líder internacional de la izquierda castrocomunista, por demás fracasada, sin importarle la trágica destrucción y el empobrecimiento del pueblo venezolano.
En el mundo ya lo ven así. No como el gran líder, sino como una estupenda oportunidad para sacarle provecho económico a sus aspiraciones; los bolsillos y las cuentas bancarias de los vividores están abarrotadas con el dinero de los venezolanos que el presidente vanidoso ha venido repartiendo para comprar simpatías.
Los vividores son eso: acompañan a la presa hasta el hueco, pero no se entierran con ella. Las sabandijas rápidamente marcaron distancia cuando el ególatra habló bien de la guerrilla; ni de casualidad se les ocurrió seguir chupando los petrodólares venezolanos cuando Chávez dijo semejante locura. Ni Argentina, ni Ecuador ni Bolivia le hicieron comparsa. Ellos saben, como lo sabe todo el mundo, que quien secuestra y asesina no puede tener otro calificativo sino el de terrorista.
Pablo AureEl Carabobeño
miércoles, 23 de enero de 2008
Después de la tempestad vendrá la calma...............
Después de la tempestad, vendrá la calma18 de enero de 2008, 04:00 AM
El famoso economista de MIT Rudi Dornbusch decía que las correcciones siempre ocurren más tarde de lo que uno espera, pero cuando ocurren, se desarrollan más rápido de lo que uno espera. El entorno actual nos hace ver cuán acertada es esa aseveración. En los últimos días hemos visto cómo el deterioro económico tomó un papel central no sólo en términos de su impacto sobre los mercados y sobre el daño a las expectativas de las empresas que empezaron a presentar sus reportes del cuarto trimestre; sino incluso en las primarias para la candidatura a la presidencia, donde los diferentes precandidatos parecen tratar de competir por el poco distinguido puesto de político más populista en la carrera presidencial. Siempre surgen “brillantes” ideas como, por ejemplo, la propuesta de Hillary Clinton de “congelar las tasas de interés de hipotecas ‘subprime’ durante cinco años”. Una medida así, que suena como el ansiado maná para quienes no pueden hacer frente a sus obligaciones, sería letal para el desarrollo del mercado hipotecario. Lo que uno quiere es que el costo de las hipotecas refleje la oferta y demanda en el mercado. Si las tasas de corto plazo bajan a dos o dos y medio por ciento –algo no descartable- la tasa “congelada” pudiera acabar siendo muy superior a lo que el mercado quizá estaría dispuesto a pagar. Como es usual en medio de una tempestad, la oscuridad y los truenos amedrentan a aquellos que considerarían lanzarse a invertir en medio de ésta. Como se dice en el argot bursátil, es arriesgado intentar atrapar un cuchillo que está cayendo. Otros inversionistas van aún más allá y consideran la posibilidad de salir de las posiciones más riesgosas e ir a refugiarse en bonos o incluso quedarse en efectivo. Pero esa estrategia conlleva otros tipos de riesgo. Mi primera pregunta a quien esté en ese dilema es: ¿a qué plazo está usted invirtiendo? La respuesta es relevante. Como he dicho muchas veces, el proceso de inversión sólo tiene sentido a plazos largos –cuando menos de cinco años- y mientras más largo sea, menos relevante será el punto de entrada al mercado. Sí, estamos ante una coyuntura poco usual. En palabras de Guillermo Ortiz, Gobernador de Banco de México, en una conferencia en el ITAM el 11 de enero: “sabemos que cuando a los Estados Unidos les da un catarro, al resto del mundo le da pulmonía; la pregunta es qué pasa cuando a la economía estadounidense le da pulmonía”. Sin embargo, si de invertir se trata, también resulta poco usual la fortaleza actual de situación financiera de las empresas estadounidenses. ¿Hará esto que la recesión no ocurra? Difícilmente; pero sí puede suavizarla. Las empresas estadounidenses cuentan con cuantiosos recursos para invertir y –particularmente las grandes- cuentan con la posibilidad de financiarse sin pasar por el vapuleado sistema bancario, haciendo simplemente emisiones públicas de deuda. Ante la posibilidad de que en entornos extremos –como la súbita contracción del “carry trade” japonés- donde el dólar profundizara su caída, las acciones de las empresas estadounidenses presentan un cierto grado de protección, dada la fuerte participación en las ventas totales de ingresos generados en otros países (alrededor de 50% para las 500 empresas más grandes). ¿Quiere esto decir que la bolsa estadounidense no va a bajar? No, seguramente lo hará, parece probable que lo haga durante el primer tercio del año. Las preguntas relevantes tienen que ver con pronosticar si bajará mucho y, más aún, proyectar cuándo será oportuno comprar. La respuesta nadie la sabe, y si yo la supiera estaría escribiendo esto desde mi villa en Acapulco, en vez de estarme congelando en mi oficina en Nueva York. Recuerde dos cosas que he repetido hasta el cansancio. El proceso de invertir no es una carrera rápida, es un maratón. En éstos, a veces se va de subida y a veces de bajada. Pero lo importante es tener la meta clara, tener un objetivo siempre presente. Como dijo Lewis Carroll: “si no sabes a dónde vas, cualquier camino te lleva a tu destino”. Segundo, invertir no se trata de adivinar, sino de tener un proceso sistemático para correr riesgos en forma eficiente. Si lo que quiere es apostar, mejor váyase a las Vegas, la probabilidad de ganar es parecida y allá le regalan los tragos. Es exactamente esa imposibilidad para pronosticar cuánto durará y de qué magnitud será la baja lo que hace que sea también riesgoso vender posiciones en el mercado accionario en busca de optimizar el momento para volver a entrar. A diferencia de lo que ocurrió cuando reventó la burbuja de Internet, cuando las valuaciones de las empresas de tecnología no tenían sentido, ahora la bolsa está a la baja reflejando una situación económica recesiva; pero –fuera del sector financiero- no podemos afirmar que la bolsa esté evidentemente cara. Lo único seguro de decidir salirse de la bolsa en este momento es que se generarán dos costos: uno para vender, y otro para volver a comprar. Adicionalmente, uno de los ejercicios más difíciles es el de lanzarse a comprar en medio de un mercado a la baja. Una vez más, el cuchillo puede atravesarnos la mano. Pero, para saber que un mercado ha dejado de caer, tiene que haber una clara tendencia de alza. Esto quiere decir que para cuando decidamos comprar nos habremos perdido de la primera –y muy rentable- fase de la recuperación. ¿Cree que sea posible acabar recomprando en un precio superior a aquel en el cual se entró? Seguramente, sobre todo si consideramos costos de salida y entrada. Es importante recordar que típicamente las bolsas se adelantan al ciclo, por lo cual ésta tocará su punto más bajo probablemente cuando la economía aún no empiece a recuperarse. ¿Y para aquellos afortunados que tienen la pólvora seca y pueden empezar a invertir en este entorno? Los felicito; aprovechen la oportunidad para ir haciéndose muy gradualmente de posiciones en los sectores adecuados a precios razonables. No trate de buscar el punto más bajo, lo conseguirá solamente de forma accidental. Tenga claro a qué precio una inversión es objetivamente atractiva, e idealmente aproveche las bajas para ir comprando. Es mucho más importante decidir qué comprar que cuándo hacerlo. Como dije, mientras a más largo plazo vaya, más irrelevante será el punto de entrada. En mi opinión, este no es un momento para tomar posiciones extremas. Estar totalmente en cash, por ejemplo, puede provocar que, en términos reales, la inversión tenga rendimiento negativo. Existe cuando menos la posibilidad de que la inflación se acelere si la Reserva Federal opta por bajar las tasas en forma extrema. Se estaría entonces en el peor de dos mundos, con tasas bajas y presión inflacionaria. Es importante ver que todas las medidas de política monetaria y todos los estímulos fiscales que hoy se discuten tienen potencialmente el riesgo de provocar inflación. Particularmente si el dólar reacciona a la baja, como consecuencia de tasas bajas en esa moneda, los precios del petróleo y otras materias primas reflejarán esa debilidad. Pero, como siempre, no es mala idea de tener algo de cash dentro de un portafolio de inversión bien diversificado, lo cual le resta volatilidad a la estrategia global, y permite tener municiones para aprovechar las oportunidades que se presentarán como resultado del errático comportamiento típico de estos momentos. Por ello, si se va a largo plazo es mejor quedarse tranquilo. Es importante asegurarse de que se está en papeles que tengan sentido, que la diversificación sea amplia y que no estemos rebasando nuestro límite de tolerancia al riesgo. Fuera de ello, es cuestión de simplemente dar tiempo a que el ciclo regrese, aunque sé que es siempre más difícil hacerlo que decirlo. Lo que sí le afirmo sin temor a equivocarme es que conforme la tempestad arrecie, se nos presentarán oportunidades de inversión que no vemos hace muchos años. Sin duda, es más fácil invertir con confianza cuando los mercados están fuertemente al alza, aunque estén caros. Pero las oportunidades reales se presentan cuando nadie quiere comprar. Cuando está diluviando, nadie voltea a ver la moneda tirada en el piso; están demasiado ocupados corriendo.
El famoso economista de MIT Rudi Dornbusch decía que las correcciones siempre ocurren más tarde de lo que uno espera, pero cuando ocurren, se desarrollan más rápido de lo que uno espera. El entorno actual nos hace ver cuán acertada es esa aseveración. En los últimos días hemos visto cómo el deterioro económico tomó un papel central no sólo en términos de su impacto sobre los mercados y sobre el daño a las expectativas de las empresas que empezaron a presentar sus reportes del cuarto trimestre; sino incluso en las primarias para la candidatura a la presidencia, donde los diferentes precandidatos parecen tratar de competir por el poco distinguido puesto de político más populista en la carrera presidencial. Siempre surgen “brillantes” ideas como, por ejemplo, la propuesta de Hillary Clinton de “congelar las tasas de interés de hipotecas ‘subprime’ durante cinco años”. Una medida así, que suena como el ansiado maná para quienes no pueden hacer frente a sus obligaciones, sería letal para el desarrollo del mercado hipotecario. Lo que uno quiere es que el costo de las hipotecas refleje la oferta y demanda en el mercado. Si las tasas de corto plazo bajan a dos o dos y medio por ciento –algo no descartable- la tasa “congelada” pudiera acabar siendo muy superior a lo que el mercado quizá estaría dispuesto a pagar. Como es usual en medio de una tempestad, la oscuridad y los truenos amedrentan a aquellos que considerarían lanzarse a invertir en medio de ésta. Como se dice en el argot bursátil, es arriesgado intentar atrapar un cuchillo que está cayendo. Otros inversionistas van aún más allá y consideran la posibilidad de salir de las posiciones más riesgosas e ir a refugiarse en bonos o incluso quedarse en efectivo. Pero esa estrategia conlleva otros tipos de riesgo. Mi primera pregunta a quien esté en ese dilema es: ¿a qué plazo está usted invirtiendo? La respuesta es relevante. Como he dicho muchas veces, el proceso de inversión sólo tiene sentido a plazos largos –cuando menos de cinco años- y mientras más largo sea, menos relevante será el punto de entrada al mercado. Sí, estamos ante una coyuntura poco usual. En palabras de Guillermo Ortiz, Gobernador de Banco de México, en una conferencia en el ITAM el 11 de enero: “sabemos que cuando a los Estados Unidos les da un catarro, al resto del mundo le da pulmonía; la pregunta es qué pasa cuando a la economía estadounidense le da pulmonía”. Sin embargo, si de invertir se trata, también resulta poco usual la fortaleza actual de situación financiera de las empresas estadounidenses. ¿Hará esto que la recesión no ocurra? Difícilmente; pero sí puede suavizarla. Las empresas estadounidenses cuentan con cuantiosos recursos para invertir y –particularmente las grandes- cuentan con la posibilidad de financiarse sin pasar por el vapuleado sistema bancario, haciendo simplemente emisiones públicas de deuda. Ante la posibilidad de que en entornos extremos –como la súbita contracción del “carry trade” japonés- donde el dólar profundizara su caída, las acciones de las empresas estadounidenses presentan un cierto grado de protección, dada la fuerte participación en las ventas totales de ingresos generados en otros países (alrededor de 50% para las 500 empresas más grandes). ¿Quiere esto decir que la bolsa estadounidense no va a bajar? No, seguramente lo hará, parece probable que lo haga durante el primer tercio del año. Las preguntas relevantes tienen que ver con pronosticar si bajará mucho y, más aún, proyectar cuándo será oportuno comprar. La respuesta nadie la sabe, y si yo la supiera estaría escribiendo esto desde mi villa en Acapulco, en vez de estarme congelando en mi oficina en Nueva York. Recuerde dos cosas que he repetido hasta el cansancio. El proceso de invertir no es una carrera rápida, es un maratón. En éstos, a veces se va de subida y a veces de bajada. Pero lo importante es tener la meta clara, tener un objetivo siempre presente. Como dijo Lewis Carroll: “si no sabes a dónde vas, cualquier camino te lleva a tu destino”. Segundo, invertir no se trata de adivinar, sino de tener un proceso sistemático para correr riesgos en forma eficiente. Si lo que quiere es apostar, mejor váyase a las Vegas, la probabilidad de ganar es parecida y allá le regalan los tragos. Es exactamente esa imposibilidad para pronosticar cuánto durará y de qué magnitud será la baja lo que hace que sea también riesgoso vender posiciones en el mercado accionario en busca de optimizar el momento para volver a entrar. A diferencia de lo que ocurrió cuando reventó la burbuja de Internet, cuando las valuaciones de las empresas de tecnología no tenían sentido, ahora la bolsa está a la baja reflejando una situación económica recesiva; pero –fuera del sector financiero- no podemos afirmar que la bolsa esté evidentemente cara. Lo único seguro de decidir salirse de la bolsa en este momento es que se generarán dos costos: uno para vender, y otro para volver a comprar. Adicionalmente, uno de los ejercicios más difíciles es el de lanzarse a comprar en medio de un mercado a la baja. Una vez más, el cuchillo puede atravesarnos la mano. Pero, para saber que un mercado ha dejado de caer, tiene que haber una clara tendencia de alza. Esto quiere decir que para cuando decidamos comprar nos habremos perdido de la primera –y muy rentable- fase de la recuperación. ¿Cree que sea posible acabar recomprando en un precio superior a aquel en el cual se entró? Seguramente, sobre todo si consideramos costos de salida y entrada. Es importante recordar que típicamente las bolsas se adelantan al ciclo, por lo cual ésta tocará su punto más bajo probablemente cuando la economía aún no empiece a recuperarse. ¿Y para aquellos afortunados que tienen la pólvora seca y pueden empezar a invertir en este entorno? Los felicito; aprovechen la oportunidad para ir haciéndose muy gradualmente de posiciones en los sectores adecuados a precios razonables. No trate de buscar el punto más bajo, lo conseguirá solamente de forma accidental. Tenga claro a qué precio una inversión es objetivamente atractiva, e idealmente aproveche las bajas para ir comprando. Es mucho más importante decidir qué comprar que cuándo hacerlo. Como dije, mientras a más largo plazo vaya, más irrelevante será el punto de entrada. En mi opinión, este no es un momento para tomar posiciones extremas. Estar totalmente en cash, por ejemplo, puede provocar que, en términos reales, la inversión tenga rendimiento negativo. Existe cuando menos la posibilidad de que la inflación se acelere si la Reserva Federal opta por bajar las tasas en forma extrema. Se estaría entonces en el peor de dos mundos, con tasas bajas y presión inflacionaria. Es importante ver que todas las medidas de política monetaria y todos los estímulos fiscales que hoy se discuten tienen potencialmente el riesgo de provocar inflación. Particularmente si el dólar reacciona a la baja, como consecuencia de tasas bajas en esa moneda, los precios del petróleo y otras materias primas reflejarán esa debilidad. Pero, como siempre, no es mala idea de tener algo de cash dentro de un portafolio de inversión bien diversificado, lo cual le resta volatilidad a la estrategia global, y permite tener municiones para aprovechar las oportunidades que se presentarán como resultado del errático comportamiento típico de estos momentos. Por ello, si se va a largo plazo es mejor quedarse tranquilo. Es importante asegurarse de que se está en papeles que tengan sentido, que la diversificación sea amplia y que no estemos rebasando nuestro límite de tolerancia al riesgo. Fuera de ello, es cuestión de simplemente dar tiempo a que el ciclo regrese, aunque sé que es siempre más difícil hacerlo que decirlo. Lo que sí le afirmo sin temor a equivocarme es que conforme la tempestad arrecie, se nos presentarán oportunidades de inversión que no vemos hace muchos años. Sin duda, es más fácil invertir con confianza cuando los mercados están fuertemente al alza, aunque estén caros. Pero las oportunidades reales se presentan cuando nadie quiere comprar. Cuando está diluviando, nadie voltea a ver la moneda tirada en el piso; están demasiado ocupados corriendo.
lunes, 21 de enero de 2008
domingo, 6 de enero de 2008
www.netforcuba.org
www.netforcuba.org
ENTÉRESE DE LA VERDAD DE CUBA.... !!!!!¡¡¡¡¡¡LO QUE SUCEDE DE VERDAD EN ESA SUFRIDA ISLA ¡¡¡¡¡¡¡¡!!!!!!!
ENTÉRESE DE LA VERDAD DE CUBA.... !!!!!¡¡¡¡¡¡LO QUE SUCEDE DE VERDAD EN ESA SUFRIDA ISLA ¡¡¡¡¡¡¡¡!!!!!!!
VENEZUELA ANTES Y AHORA
El párrafo que vemos más abajo fue escrito ( a cuatro manos, en el libro "Las Huellas de la Pezuña" ) hace 80 años por Rómulo Betancourt y Miguel Otero Silva , el mismo guarda una vigencia crispante, pero también nos hace meditar acerca de las deudas sociales y en materia de respeto a los más elementales derechos humanos, acumuladas durante los 70 años previos al advenimiento de este régimen que rubrica todo lo escrito con creces.
Precisamente esta manera es la que vigorozamente debe revertirse en Venezuela a través de la acción política, este es el reto . ¿ Habrá madera y voluntad para hacerlo?
"Venezuela como la mayor parte , como casi todos los pueblos nuestros de origen indohispánico, está entregada a una casta despótica, salida de cualquier parte, erguida en poder, succionadora de las energías de la gran masa productora, extranjerizante y entregada a una política de camarilla donde lo único que vale es la adulación y la venta. El gobierno, un déspota ignorante, rodeado de una corte de cretinos, poseso de delirio de grandeza, es el único amo de todo el país (...) y ansioso de prolongar su régimen reparte las riquezas del país entre los explotadores extranjeros que serán los que le protegerán contra las posibles rebeldías del pueblo..."
Precisamente esta manera es la que vigorozamente debe revertirse en Venezuela a través de la acción política, este es el reto . ¿ Habrá madera y voluntad para hacerlo?
"Venezuela como la mayor parte , como casi todos los pueblos nuestros de origen indohispánico, está entregada a una casta despótica, salida de cualquier parte, erguida en poder, succionadora de las energías de la gran masa productora, extranjerizante y entregada a una política de camarilla donde lo único que vale es la adulación y la venta. El gobierno, un déspota ignorante, rodeado de una corte de cretinos, poseso de delirio de grandeza, es el único amo de todo el país (...) y ansioso de prolongar su régimen reparte las riquezas del país entre los explotadores extranjeros que serán los que le protegerán contra las posibles rebeldías del pueblo..."
sábado, 5 de enero de 2008
http://www.netforcuba.org/Links.htm
EN ESTE LINK O ENLACE SE PUEDE CONOCER LA SITUACIÓN VERDADERA DE LA CUBA QUE VIENE SUFRIENDO POR MEDIO SIGLO Y QUE TODAVÍA EXISTEN PAÍSES QUE NO QUIEREN VER LA REALIDAD DEL SUFRIDO PUEBLO CUBANO.
http://www.netforcuba.org/Links.htm
http://www.netforcuba.org/Links.htm
viernes, 4 de enero de 2008
DEMOCRACIA SI COMUNISMO NO
NO HAY DEMOCRACIA CON SOCIALISMO. DONDE HAY SOCIALISMO, NO HAY DEMOCRACIA.
LA DEMOCRACIA ES EL REGIMEN DE TODOS, DEL CONSENSO, DEL PLURALISMO Y DE LA PAZ. EL UNICO SOCIALISMO POSIBLE ES EL SOCIALISMO COMUNISTA. EL DE LA VIOLENCIA Y LA EXCLUSION. EL SOCIALISMO DEL PARTIDO UNICO Y DE LA ECONOMIA CENTRALIZADA EN MANOS DE UN SOLO GRUPO DE BUROCRATAS INCAPACES. LA DEMOCRACIA, POR EL CONTRARIO, PROMUEVE Y PROTEGE LA PROPIEDAD PRIVADA Y ESTIMULA EL CRECIMIENTO DE LA PRODUCCION DE RIQUEZA, CON LA PARTICIPACION DE TODOS Y PARA TODOS. CONSTRUYE ACTIVAMENTE EL BIENESTAR COLECTIVO Y CONSOLIDA LA PROSPERIDAD DE LOS PUEBLOS. EL SOCIALISMO DESTRUYE LA RIQUEZA Y CONVIERTE A LOS HOMBRES EN ESCLAVOS DEL ESTADO. EL SOCIALISMO COMUNISTA ACABO CON LA UNION SOVIETICA Y MANTIENE A CUBA SEPARADA DEL MUNDO. PORQUE TRANSFORMA LA POBREZA EN MISERIA Y A LOS POBRES EN SIMPLES LIMOSNEROS DE UN GOBIERNO QUE LOS OBLIGA DIARIAMENTE A PEDIR UN POBRE PLATO DE COMIDA MALA PARA OPRIMIRLOS. ACLARA TU VISTA Y VUELVE A VER A TU DEMOCRACIA, PARA MEJORARLA CADA VEZ Y HACERLA MAS UTIL PARA TODOS, CON TRABAJO, CON ALEGRIA, CON SALUD, CON EDUCACION. RECHAZA LA LIMOSNA DE LOS SOCIALISTAS Y ACEPTA CON DIGNIDAD LAS OPORTUNIDADES QUE TE DA LA DEMOCRACIA. DONDE IMPERA EL SOCIALISMO HAY HAMBRE, DOLOR, ENFERMEDAD, MISERIA Y POBREZA CRECIENTES. DONDE EXISTE LA DEMOCRACIA, HAY ESPERANZA Y PROSPERIDAD. ESCOGE TU EL MEJOR CAMINO PARA TU PUEBLO, LA MEJOR FORMA DE VIDA PARA TU FAMILIA, EL FUTURO MAS DECOROSO PARA TI Y DILE NO A QUIENES TE ENGAÑAN CON UN FALSO CIELO QUE ESCONDE LOS MIL INFIERNOS QUE TE ESPERAN.
LA DEMOCRACIA ES EL REGIMEN DE TODOS, DEL CONSENSO, DEL PLURALISMO Y DE LA PAZ. EL UNICO SOCIALISMO POSIBLE ES EL SOCIALISMO COMUNISTA. EL DE LA VIOLENCIA Y LA EXCLUSION. EL SOCIALISMO DEL PARTIDO UNICO Y DE LA ECONOMIA CENTRALIZADA EN MANOS DE UN SOLO GRUPO DE BUROCRATAS INCAPACES. LA DEMOCRACIA, POR EL CONTRARIO, PROMUEVE Y PROTEGE LA PROPIEDAD PRIVADA Y ESTIMULA EL CRECIMIENTO DE LA PRODUCCION DE RIQUEZA, CON LA PARTICIPACION DE TODOS Y PARA TODOS. CONSTRUYE ACTIVAMENTE EL BIENESTAR COLECTIVO Y CONSOLIDA LA PROSPERIDAD DE LOS PUEBLOS. EL SOCIALISMO DESTRUYE LA RIQUEZA Y CONVIERTE A LOS HOMBRES EN ESCLAVOS DEL ESTADO. EL SOCIALISMO COMUNISTA ACABO CON LA UNION SOVIETICA Y MANTIENE A CUBA SEPARADA DEL MUNDO. PORQUE TRANSFORMA LA POBREZA EN MISERIA Y A LOS POBRES EN SIMPLES LIMOSNEROS DE UN GOBIERNO QUE LOS OBLIGA DIARIAMENTE A PEDIR UN POBRE PLATO DE COMIDA MALA PARA OPRIMIRLOS. ACLARA TU VISTA Y VUELVE A VER A TU DEMOCRACIA, PARA MEJORARLA CADA VEZ Y HACERLA MAS UTIL PARA TODOS, CON TRABAJO, CON ALEGRIA, CON SALUD, CON EDUCACION. RECHAZA LA LIMOSNA DE LOS SOCIALISTAS Y ACEPTA CON DIGNIDAD LAS OPORTUNIDADES QUE TE DA LA DEMOCRACIA. DONDE IMPERA EL SOCIALISMO HAY HAMBRE, DOLOR, ENFERMEDAD, MISERIA Y POBREZA CRECIENTES. DONDE EXISTE LA DEMOCRACIA, HAY ESPERANZA Y PROSPERIDAD. ESCOGE TU EL MEJOR CAMINO PARA TU PUEBLO, LA MEJOR FORMA DE VIDA PARA TU FAMILIA, EL FUTURO MAS DECOROSO PARA TI Y DILE NO A QUIENES TE ENGAÑAN CON UN FALSO CIELO QUE ESCONDE LOS MIL INFIERNOS QUE TE ESPERAN.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)